15 mayo 2013

El presidente Balear tiene como nueva secretaria a una ex Miss



Verónica Hernández tiene una doble licenciatura y es la nueva secretaria personal del presidente del Govern balear, José Ramón Bauzá. El único punto que no cuenta en su currículo es el que la ha hecho conocida más allá de los pasillos del Consolat: fue Miss Baleares 2009. 

Hernández es una joven morena de 25 años que mide 1,73 metros y unas medidas propias del concurso al que se presentó. Según el boletín oficial de Baleares, la joven cobrará 50.000 euros al año más dietas en su nuevo cargo, tan sólo 7.800 menos que un consejero autonómico. 

Verónica estudió Periodismo en Madrid y asegura saber inglés, alemán y catalán, además de español. En el currículo facilitado por el Govern, se indica que «parte de sus estudios los realizó en la Facultad de Diseño de Munich», durante una beca Erasmus. De ahí, señalan, que «domine el alemán, además del inglés». 

La joven ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en Madrid, en el canal de TV online Adtitud TV, en el que trabajó de redactora y presentadora. También pasó por la redacción de la revista Interviú y estuvo como becaria en la delegación balear de la Cope y en la autonómica IB3, donde sus antiguos compañeros la recuerdan como una «joven muy trabajadora y afable». En la Cope, además de la beca durante el verano, colaboró haciendo una sección en la que contaba cómo era su vida de estudiante mallorquina en Munich. La joven es, además, aficionada a la vela, deporte en el que ha llegado a competir. 


La nueva secretaria de Bauzá es hija de un ingeniero aeronáutico y de una enfermera, matrimonio madrileño que se trasladó a Palma por motivos laborales antes de que su hija naciera. Viven en un barrio de la periferia de Palma y tienen otro hijo, mayor que Verónica. 

El mismo Bauzá la entrevistó personalmente hace varias semanas por recomendación de un amigo. De hecho, es habitual que evalúe a personas ajenas a la política para cargos de confianza, guiado por los consejos de su círculo cercano. 


Nunca le ha pesado tanto la corona de Miss a Verónica como durante estos días. Cuando fue la guapa oficial de Baleares, aún estudiaba en la universidad y quería dedicarse al mundo de la moda, aunque sin apartar su carrera como periodista. «Ambas cosas son compatibles, el concurso es una gran oportunidad para aprender y un trampolín para conocer gente», aseguró durante la gala, celebrada en julio de 2009 en un centro comercial de Marratxí, precisamente la localidad mallorquina de la que entonces era alcalde Bauzá.

13 mayo 2013

Adiós a Constantino Romero



Nada le gustaba más que no hacer nada salvo mirar a través de una ventana, como confesó en alguna entrevista. Quizá porque sólo algo tan mundano podía saciar su infinita curiosidad por casi todas las cosas. O quizá sencillamente porque alguien que trabajaba tanto, no podía hallar mayor placer que el de cruzarse de brazos. Por eso resulta especialmente injusto que sólo cinco meses después de anunciar su jubilación, y con 65 años, la muerte se haya llevado a Constantino Romero. 

El suyo es un caso único, ya que el hecho de ser un rostro muy popular –sobre todo por la televisión–, no le impidió mantenerse como uno de los maestros del doblaje. Sólo un actor con tanto talento como también era él podía lograr al mismo tiempo el reconocimiento en ese curioso oficio, casi siempre ligado al anonimato, de prestar su voz a terceros. 

Constantino Romero nació en Albacete en 1947, aunque se sentía barcelonés porque vivía en la Ciudad Condal desde los nueve años. Tras enviudar, su madre se trasladó con él allí para trabajar como sirvienta. Fue una época de estrecheces. Su madre a duras penas pudo alquilar una buhardilla sin agua corriente ni váter y a él lo envió a un internado de los salesianos de Sarrià, con una beca como espada de Damocles. «Si suspendes, te sacan y tendremos que volver a Albacete», repetía la madre. 

Fue en el colegio donde se dieron cuenta de que su voz era prodigiosa y los curas no tardaron en sacarle provecho, encomendándole que leyera pasajes de las Sagradas Escrituras a la hora del almuerzo. Aun así no cogió manía a su voz. E incluso empezó a imaginarse a sí mismo como uno de esos locutores de radio que tanto alegraban la vida en blanco y negro de la posguerra. 

Y su pasión, hecha realidad, se convirtió en su primera profesión a mediados de los años 60, cuando fue contratado por Radio Juventud y Radio Nacional, entre otras emisoras, para presentar espacios como Radio Young en los que pinchaba discos de la nueva ola musical anglosajona. Entre 1965 y 1975 trabajó en Radio Barcelona, con tanto éxito que este último año fue reconocido como La Voz de España. A las ondas volvería en 1992, para presentar un matinal en RNE. Sin embargo, en entrevistas recientes declaraba que no echaba de menos trabajar en este medio, por considerarlo «especialmente duro». 


De hecho, este todoterreno se sintió mucho más cómodo en la televisión, que le reportó fama y mucho dinero. A él no le importaba reconocer que trabajaba en la pequeña pantalla porque, es «muy cruel, pero está muy bien remunerada». Y, además, le permitía compaginarlo con el doblaje y el teatro, su gran amor. 
Fue en 1985 cuando dio el salto a TVE, poniéndose al frente del programa Ya sé que tienes novio. Después llegaría el concurso por el que todavía hoy le recuerda el gran público: El tiempo es oro. Lo presentó, con enorme éxito, entre 1987 y 1992. Su perfecta dicción, su erudición y su estilo formal y serio, e incluso distante en su punto justo, encajaban bien con su cometido en un formato donde los concursantes debían hacer gala de sus conocimientos enciclopédicos sin que la cuenta atrás del reloj y los nervios les traicionaran en exceso. 

Tras varios espacios en la televisión pública, dio el salto a Antena 3, donde vivió otra gran etapa con programas como La parodia nacional o Alta tensión, que le valieron numerosos premios. En los últimos años ha seguido ligado al medio, en la televisión autonómica de Castilla-La Mancha y otras cadenas. 


Y en su agenda interminable, Constantino Romero compaginaba sin descanso el doblaje y los escenarios. En el cine, ha prestado su voz a innumerables actores y personajes, aunque por encima de todos destacan las 32 películas en las que ha doblado a Clint Eastwood o su celebrada interpretación de Darth Vader en la saga de La guerra de las galaxias. Y en el teatro, donde más disfrutaba, desde que debutó en 1983 en la obra Ópera de tres peniques, de Bertolt Brecht, ha protagonizado montajes memorables como los musicales Sweeney Todd y Ascenso y caída de la ciudad de Mahaggony, dirigidos por su gran amigo, Mario Gas. 

Era un perfeccionista casi patológico. Un magnífico profesional que siempre mantuvo su vida privada fuera de los focos. Su adiós en Twitter a la profesión el pasado diciembre hoy es su mejor despedida: «¡Esto ha sido todo, amigos!». 

10 mayo 2013

Los coches con menos averías



El último estudio de fiabilidad realizado por el club automovilístico alemán ADAC a partir de las intervenciones de sus servicios de auxilio en carretera, ha traído sorpresas. 
En concreto, el informe analiza más de 2,6 millones de averías registradas en Alemania durante el año pasado. Se ha trabajado sobre 93 modelos que tienen una presencia importante en aquel mercado. Faltan algunos, minoritarios, cuyos defectos o falta de ellos no serían significativos para calificarlos. Además, se analiza el histórico del modelo desde el año 2007. 

Se han distribuido los automóviles en seis categorías, por tamaño y concepto de vehículo. Puede apreciarse la falta de algún nuevo modelo, pero ello es debido a que el número de unidades del mismo que circulan por las carreteras alemanas no es significativo todavía. 

Empezando por la categoría de los mini-urbano, la conclusión es que el más fiable de todos es el Ford KA, por lo menos si se contemplan los últimos cuatro años. Lo superaría el VW Fox, hecho en Brasil, gracias a su historial de escasas averías. No obstante, dejó de venderse en 2011. 

Volviendo al KA, es curioso que supera al Fiat 500, que es el mismo vehículo en esencia y ha logrado la máxima nota, aunque hasta 2012 tuvo algunos problemas. Además, ambos modelos salen de la fábrica que Fiat tiene en Polonia. 

Un caso similar es del Citroën C1, que se impone a sus homólogos Toyota Aygo y Peugeot 107 pese a que los tres se ensamblan en la fábrica que PSA Peugeot-Citroën y Toyota comparten en la República Checa. 
En la siguiente categoría, la de los pequeños, el Nissan Micra y el Mini, ambos fabricados en el Reino Unido, ocupan los primeros puestos gracias a un historial de bondad más largo. El Peugeot 206 es tercero, después de haberlo alcanzado en los últimos años, cuando la fabricación se concentró en Villaverde (Madrid). 

En el segmento de los modelos de medio tamaño, los primeros puestos se los reparten el Citroën C4 Picasso, producido en la factoría de Vigo, y el BMW X1 que sale de la planta de la marca en Leipzig, en la antigua Alemania del Este. El primero tiene una tradición más larga con un mínimo de averías. 
Entre los medio superior-premium, Audi, BMW y Mercedes copan los primeros cinco puestos, con el Audi Q5, fabricado en Alemania, en el primer lugar por delante del BMW X3, que se ensambla en Austria. Y en la de los alto de gama, el Audi 6 se impone al BMW Serie 5, mientras que el Volvo S60/V60 se instala en el tercer puesto. 

Finalmente, en la categoría de los llamados people mover (transporte de personas), la antigua tradición de carecer de averías, mantiene al VW T5 en el primer puesto frente al Mercedes Vito-Viano.

08 mayo 2013

Buzz Aldrin asegura que necesitamos una colonia en Marte


Buzz Aldrin no suele mencionar su viaje a la Luna. Su hijo Andy, ingeniero, no recuerda haber hablado con él del primer alunizaje de la Historia ni una sola vez en sus cuatro décadas de charlas sobre el espacio. El astronauta que pisó nuestro satélite 20 minutos después de Neil Armstrong sólo ve la Luna como un paso para llegar a la meta actual: colonizar Marte. "Debemos ser los primeros", dice con voz firme en una entrevista con EL MUNDO.

A los 83 años, lamenta que ya no pueda estar entre los pioneros en instalarse en otro planeta, pero sigue luchando para que la NASA adopte el sistema de "naves cíclicas" que él inventó para poder transportar personas y material entre la Tierra y Marte de manera permanente: una red en continuo movimiento con módulos reutilizables. Trabaja en ello desde 1985 y ahora asesora al Gobierno. Su nuevo libro, Mission to Mars: My Vision for Space Exploration (National Geographic), que sale a la venta el próximo martes, pretende ser un manifiesto para que los congresistas y los asesores científicos del presidente Barack Obama no se despisten de cuál debe ser el principal objetivo.

Aldrin tiene claro que la NASA, con la ayuda de la industria comercial, puede llevar seres humanos a Marte hacia 2035 y debe hacerlo para que se conviertan en "colonos permanentes". "No vamos a transportar a la gente de vuelta a la Tierra, es demasiado caro. Necesitamos establecer una colonia permanente en otro planeta y dejar que crezca. Cuando consigamos hacer eso, ese presidente pasará a la Historia durante cientos de miles de años", dice el astronauta, que enseguida descarta el satélite que él visitó y ahora considera "un callejón sin salida".

"La Luna está cerca, pero no es un buen lugar para establecerse. Las temperaturas son muy extremas y hay mucha más radiación que en Marte", explica Aldrin, que ensalza las cuatro estaciones del año de 687 días del planeta rojo. "Tengo que recordar qué hacer a los congresistas y a la NASA", dice por teléfono desde su oficina de Los Ángeles, donde continúa trabajando incansable.

No siempre fue así. El hombre que pisó la Luna tras Armstrong deja caer en la conversación sus problemas personales cuando volvió a la Tierra en 1969. Acabó en tratamiento para alcohólicos y en largas terapias para superar la depresión. Su psiquiatra le preguntaba a menudo si la frustración que notaba tenía algo que ver con el hecho de ser el segundo en bajar por la escalerilla a pisar la Luna y más cuando él tenía que haber sido el primero, según el protocolo de la NASA que se saltó en ese caso. Aldrin repite que no le importó, aunque su padre hasta protestó delante de la Casa Blanca porque el servicio postal de EEUU sólo puso a Armstrong en un sello conmemorativo con las palabras "el primer hombre en la Luna".


Sin rumbo claro, el ingeniero y héroe nacional hasta trabajó en un concesionario de coches, pero cuando logró volver a centrar su carrera Aldrin fue el único miembro del programa Apolo que siguió trabajando en diseñar aeronaves para la NASA. En 2003, patentó una nueva lanzadera espacial. Y fue uno de los primeros en defender la causa marciana y en oponerse al proyecto de George W. Bush de volver a llevar astronautas a la Luna.

El pionero defiende dejar ahora a otros países concentrarse en el satélite. "Tenemos que ayudar a otras naciones a llegar a la Luna sin consumir recursos de EEUU, mientras seguimos dando pasos para liderar la misión a Marte", dice.

En 2009, Aldrin apoyó a la nueva Administración en su idea de abandonar la Luna y apostar más por la exploración de Marte, aunque relata algo escéptico la escena de abril de 2010 cuando Obama se lo llevó en el Air Force One al centro situado junto a Cabo Cañaveral para relanzar el programa espacial.

"En el viaje no tuve la oportunidad de hablar con el presidente porque él estaba ocupado revisando lo que iba decir. Para él, y para mí, fue una buena oportunidad de hacerse la foto bajando los dos la escalerilla del Air Force One para saludar al público. Pero no me sirvió para hablarle al presidente de mis ideas directamente", cuenta. "Necesitamos un propósito claro y un aumento de fondos", subraya Aldrin, que querría doblar la financiación de la NASA. Ahora la agencia supone el 0,5% del presupuesto federal de Estados Unidos, frente al 4% de los años 60.

Consciente de las estrecheces públicas, el astronauta también respalda el turismo espacial, y cree que la NASA debería haberlo promocionado más, por ejemplo enseñando a la industria privada cómo orbitar continuamente entre la Tierra y la Luna. Según Aldrin, habría sido un uso mejor de los recursos que la apuesta por los transbordadores, que considera "un error" por ser costosos y por mezclar pasajeros y carga. Su visión de las aeronaves tiene más que ver con los aviones comerciales y con los experimentos de Dennis Tito. Confía en que el plan del millonario para poner a dos astronautas en Marte en 2018 prospere y ayude en la carrera para la colonización.

Aldrin ya ha diseñado la ruta a Marte con paradas para facilitar el transporte: de la Tierra a la Luna, de la Luna a Fobos (un satélite de Marte) y por fin de Fobos al planeta rojo. Su sistema funciona "como los transatlánticos", con rutas predecibles y un flujo constante de pasajeros y comercio.

"En algún momento, alrededor de 2020, los nuevos astronautas seleccionados van a tener que firmar el compromiso de que estarían dispuestos a quedarse el resto de su vida en la superficie de Marte. Debemos identificar a esas personas pronto, 20 años antes", explica Aldrin, que tiene prisa porque le gustaría al menos ver a un presidente comprometiéndose a llevar ciudadanos a Marte.

Para él, el liderazgo tiene que ser de Estados Unidos. Habla de la colaboración con las agencias espaciales de Europa, Japón, China e India, pero, como producto de la era en que creció, insiste en el papel de "las naciones de habla inglesa que salvaron al mundo de la tiranía" en las guerras mundiales y en la Guerra Fría. El presidente que Aldrin dice admirar más junto a John Kennedy es Ronald Reagan. "Paró la expansión de la Unión Soviética", comenta el ex piloto de guerra.

Atento a la política, hace el elenco de los males de la Tierra sin que se le pregunte, pero cree que el espacio es el lugar de la paz y la colaboración: "En la Tierra siempre va a haber violaciones de derechos humanos, individuos que intentan robar información o disputas sobre quién tiene las islas Malvinas. Esas cosas siempre pasarán, pero el espacio es el mejor ejemplo de cooperación para los pueblos de la Tierra".

07 mayo 2013

Lorenzo y su mal perder



Punto y final a las sonrisas, a las carantoñas, al buen rollo. Todo por los aires. Porque al final se trata de ganar y no es sencillo ser (o aparentar ser) amigos cuando todos quieren lo mismo. El niño bonito, tan bien acogido por todos sus rivales, tiene, por supuesto, un lado salvaje. Es una fiera. Ya lo había mostrado Marc Márquez, y muchas veces, en las otras cilindradas. Ayer fue la primera vez que tiró de agresividad, que también es una virtud, entre los mayores. Y el que resultó perjudicado fue, nada menos, que el campeón del mundo. Y Jorge Lorenzo se enfadó.

Curiosamente, la acción de la polémica, que marcará un antes y un después, ocurrió en la última curva, que el sábado mismo fue bautizada con el nombre del balear. Hasta allí duró un larguísimo mano a mano por la segunda plaza. Siempre con la Yamaha en cabeza del dúo, aguantando los envites en la curva Dry Sack –hasta dos veces, en ambos se coló Márquez– al comienzo, con un poco más de aire después. Pero el Cervera en la última vuelta lo tenía claro. Y, además, lo tenía estudiado.

"He intentado estar lo más cerca posible de él para la última curva. Y he actuado como había visto en vídeos, de Valentino y de Doohan. Como he visto que Jorge se ha abierto bastante, he ido hacia dentro", relataba el beneficiado sobre su acto no premeditado, que propició el toque, choque de trazadas, moto con moto, con su rival. "Me he visto en el suelo", contestaba Lorenzo, muy serio, que no quiso hablar demasiado de la acción, no en caliente. Aunque, eso sí, negó el saludo hasta tres veces al irreverente rookie. No le importó que las cámaras estuviera delante.

Se refería el de Honda a dos adelantamientos que quedaron para siempre en la retina del espectador, también por su polémica, y que son calcados a lo ocurrido ayer, especialmente el más reciente. El primero en 1996, de Mike Doohan sobre Alex Crivillé. El segundo en 2005, de Rossi sobre Sete Gibernau. Pasadas al límite pero reglamentarias, pues la organización no estrenó el carné por puntos, que penaliza desde esta temporada a los pilotos que cometen infracciones que ponen en peligro al resto.


Y en medio de esa batalla, sentado entre ellos en la tensa rueda de prensa, Dani Pedrosa, compañero del señalado, pero no muy amigo de las agresivas artes. Sin ver lo sucedido, opinó y de sus palabras se extrae que él no se hubiera lanzado así en ese giro. "En el puesto del que gana, si te sale bien, bien. Pero si te pones en el puesto del que pierde es demasiado fuerte, porque recuerdo lo de Sete y Rossi. Rossi se metió recto a la curva e hizo peralte con Sete. Está fuera de lo que sería respetuoso", reflexionaba el ganador ayer.

También se mojó Wilco Zeelenberg, el team manager de Yamaha, que vino a defender la maniobra, aunque resultara en contra de su pupilo. "Marc ha visto el hueco y es normal que lo haya intentado. Esto no es jugar al tenis, esto son carreras". Y Rossi, compañero de Lorenzo, se puso más o menos del lado de Márquez, en el que tanto se ve reflejado: "Ha entrado y se han tocado. Pero en la última vuelta uno trata de hacer todo lo posible para pasar".

Una vez finalizada la carrera con el doblete de Repsol Honda, regresó el chico dulce que se transforma sobre la montura. Márquez pidió perdón una y otra vez a Lorenzo. "No se abre una guerra. Pero todos sabemos que esto son carreras y en la última vuelta todo el mundo da el 100%. Pido disculpas a Jorge. Sé que ahora está caliente, pero en un futuro espero que nuestra relación vuelva a la normalidad", se excusaba.

03 mayo 2013

Alicia Douvail podría ser la mujer más operada del mundo



A los 17 años se hizo la primera de las 16 operaciones para aumentar (o disminuir) los pechos. Once veces se ha retocado los ojos, seis veces se ha operado de la nariz y otras seis se ha inflado los labios. Se ha quitado dos costillas para parecer más delgada y se ha puesto implantes en los glúteos. Se ha operado dos veces para acortar los dedos de los pies y que puedan encajar en los zapatos de tacón… 

A sus 34 años, con 71 operaciones de cirugía estética y 260 tratamientos, Alicia Douvall ostenta el título oficioso de la mujer más retocada del mundo. Más de un millón de euros asegura haberse gastado la ex modelo británica y adicta a los reality shows en las sucesivas transformaciones que la han dejado casi irreconocible. 

Hace dos años dio a luz a su segunda hija, a la que llamó Papaya, y se asombró ante el «milagro de poderle dar el pecho» pese a todos los rellenos de silicona. El nacimiento de Papaya le hizo abrir de alguna manera los ojos… 


«He llegado a un punto en que apenas puedo sonreír o mover los músculos faciales. Me cuesta mucho respirar por la nariz y necesitaría más intervenciones para arreglar los desperfectos causados por tantas operaciones. Pero quiero evitar a toda costa volver a pasar por el quirófano». Alicia Douvall se ha convertido precisamente en el rostro más visible de la campaña Stop The Cosmetic Surgery Cowboys, lanzada por el periódico Daily Mail para pedir cambios legislativos y reclamar una mayor seguridad para las pacientes de la cirugía plástica, que se ponen en manos de los cirujanos a edades cada vez más tempranas y sin haber pasado por una evaluación física y mental. 


«Ningún doctor intentó nunca llegar a la cuestión de fondo, y mucho menos disuadirme antes de pasar por el quirófano», asegura Douvall. «Era muy fácil detectar mi obsesión , pero se ve que lo único que les interesaba era mi dinero». «Pasé por una larga depresión y fue finalmente mi psicoterapeuta quien insinuó que posiblemente tenía eso que llaman el Trastorno Dismórfico Corporal (TDC). Acabé en rehabilitación, y me trataron como a cualquier otra adicta. Lo reconozco: me hice adicta a las intervenciones estéticas, buscando un ideal que nunca iba a alcanzar». 


«Doctor, quiero ser perfecta», era la consigna que la ex modelo repetía una y otra vez a los cirujanos plásticos. «Recuerdo que una vez, cuando era muy joven, llevé incluso una muñeca Barbie a la consulta para dejar claro a quién quería parecerme». 


La ex actriz televisiva, que tuvo a su primera hija (Georgia) apenas cumplidos los 20, hizo carrera con sus múltiples transformaciones. En 2004 batió su propio récord con una operación o tratamiento a la semana. Y así hasta entrar en rehabilitación, protagonista del documental en el que narra sin escrúpulos su caída: Rehab: Alicia Douvall. Mientras, tuvo amoríos con el actor Mickey Rourke, con el cantante de Simply Red, Mick Hucknall, y con el baloncestista Dennis Rodman… «Algo verían en mí, aunque yo me seguía viendo fea. Y todo el dinero que ganaba me lo gastaba en operaciones», recuerda. «Pero yo seguí, convencida de que la siguiente operación iba a ser la definitiva».

02 mayo 2013

Judy Clarke, la abogada del diablo



Se podría decir que Judy Clarke se gana la vida interpretando el papel de abogada del diablo. La mueve su perfil de penalista de prestigio. Pero también su militancia contra la pena de muerte, que la ha llevado a salvar del patíbulo a clientes como el terrorista Ted Kaczynski o la asesina Susan Smith, que asfixió a sus dos hijos en un lago de Carolina del Sur. 

Las autoridades anunciaron anteayer que Clarke se hará cargo de la defensa del terrorista Dzhojar Tsarnaev, al que varias imágenes señalan como coautor del atentado en el maratón de Boston y al que la policía logró capturar después de una persecución frenética en la que falleció su hermano Tamerlan. 
Se antoja difícil apartar al joven de origen checheno de la pena de muerte. Pero si alguien puede lograrlo, sin duda es la letrada Clarke, que lleva varias décadas defendiendo con éxito a los criminales más odiados de Estados Unidos y velando por las garantías del proceso judicial. 

No es la primera vez que Clarke asume la defensa de un terrorista. Lo hizo en los casos del Unabomber Ted Kaczynski y en el del ultra Eric Rudolph, que colocó un artefacto explosivo durante los Juegos Olímpicos de Atlanta y fue capturado después de varios años en la lista de fugitivos del FBI. Ambos esquivaron la pena capital y ni siquiera fueron a juicio gracias a su abogada, que negoció su condena a cadena perpetua con el tribunal. Hasta ahora Clarke ha salvado del patíbulo a todos sus clientes. Incluidos la parricida Smith y el demente Jared Loughner, que disparó contra la congresista Gaby Giffords en un evento celebrado en enero de 2011. 

También se libró el islamista francés Zacarias Moussaoui, que cumple una condena en Colorado por su complicidad en los atentados del 11 de Septiembre. 
A Clarke no le gusta ser protagonista fuera de los juzgados. Natural de Carolina del Norte, se hizo abogada para emular a su ídolo televisivo Perry Mason y desde hace unos años regenta un bufete en la ciudad californiana de San Diego junto a su esposo Thomas H. Speedy Rice. 
Quienes la conocen recuerdan que se crió en una familia muy conservadora y que su hermano murió de sida con apenas 31 años. 

A Clarke le gusta montar a caballo y apenas habla sobre sus clientes. Pero hace unos años expresó en una revista jurídica el porqué de su vocación: «La idea es que nosotros estamos entre el individuo y el poder del Estado y al hacerlo defendemos los valores fundamentales que hacen grande a este país. A ninguno de nosotros le gustaría que lo definieran por el peor momento del peor día de su vida. Tampoco a aquéllos acusados de los peores crímenes». 
Clarke suele cobrar del Estado por ejercer la defensa de presuntos criminales. Pero en el caso de Susan Smith donó los 82.944 dólares de la minuta para sufragar la defensa de varios indigentes. Quizá esta vez haga algo similar.